ACEITES OZONIZADOS
Los aceites de origen vegetal se han convertido en vehículos adecuados para la terapéutica con ozono, no solo por su carácter germicida, sino también por su capacidad de regenerar tejidos y aumentar el metabolismo del oxígeno. Los aceites vegetales ozonizados son, además, de una extraordinaria eficacia en el mantenimiento de la vitalidad cutánea, constituyendo un potente medio de combate frente al envejecimiento y el fotoenvejecimiento cutáneo gracias a sus cualidades antioxidantes.
Las cremas de base aceitosa forman una barrera oleaginosa que ayuda a proteger la piel de las agresiones externas de forma más natural que las cremas de base acuosa. Estas últimas son las que se encuentran más extendidas dentro del mundo de la cosmética. Sin duda, esto se debe en gran parte a su facilidad para adaptarse a los “gustos” y preferencias del mercado, debido a su sencilla aplicación. No obstante, no por ello las cremas de base acuosa son mejores; más bien, ocurre lo contrario.
Si bien su uso resulta más engorroso que el de las preparaciones con base acuosa, las cremas obtenidas a partir del aceite son más eficaces para el aporte de ingredientes activos a la piel.
Estudios científicos avalan con datos la calidad de estas cremas de base aceitosa. Una de sus grandes ventajas con respecto a otras preparaciones es que los principios activos que se les pueden añadir son prácticamente incalculables. Aceptan no solo sustancias liposolubles, sino que también pueden incorporar sustancias no liposolubles mediante su conversión en polvos o incluso a través de dispersión coloidal.
De ahí la necesidad de vencer las reticencias que existen actualmente hacia las cremas de base oleaginosa. Esta constituye una apuesta clara contra los criterios del mercado y las tendencias actuales dentro del mundo de la cosmética.
Los aceites ozonizados reúnen características únicas en cuanto a su poder germicida, antiinflamatorio, cicatrizante y regenerador de la piel y las mucosas.
Gracias a las propiedades únicas del ozono, los aceites ozonizados son un remedio eficaz para conservar y restaurar la belleza natural y la salud de la piel. Este cosmético no solo no enmascara los defectos cutáneos, sino que normaliza y estimula las funciones naturales de la piel. Permite restaurar la barrera inmune, retener líquidos para evitar la deshidratación, mejorar su estructura y optimizar todas sus funciones. Posee un alto poder reparador que contribuye a mantener las células de la piel jóvenes.
Las indicaciones cosméticas más comunes de estos aceites son las siguientes: tratamiento de la celulitis, acné, puntos negros, arrugas cutáneas, mejora de la raíz del cabello y de la estructura de las pestañas, cuidado y tratamiento de la piel seca, cuidado de la piel afectada por dermatitis atópica, agrietamiento de la piel, acné, entre otras.
Tipos de aceites
Pueden obtenerse a partir de todos los aceites vegetales, tras someterlos a procesos de oxidación mediante ozono, generando productos o metabolitos con propiedades cosméticas y/o terapéuticas para su aplicación cutánea y mucosa. Los que han demostrado mayor efectividad son los aceites de oliva y de girasol.
Con los aceites ozonizados se han realizado múltiples estudios de toxicidad en animales, utilizando dosis incluso del orden de 100 a 200 veces superiores a las empleadas en humanos adultos, administradas por vía intragástrica, rectal, cutánea e intramuscular. No solo se demostró la ausencia de toxicidad, sino que también se comprobó que los aceites ozonizados poseen propiedades gastroprotectoras y antialérgicas, ausencia de teratogenicidad y mutagenicidad, y que pueden aplicarse de forma segura sobre la piel y/o las mucosas.



